Huyendo de los Aprovechadores, Un Capítulo en Mi Viaje Emprendedor

Soy una emprendedora radicada en Ecuador, para los que no saben dónde queda, es un país en Sudamérica, hermoso, tropical, lleno de recursos, como el resto de países de la región, y por lo mismo salvaje en toda la extensión de la palabra. En esta tierra, la naturaleza reclama rápidamente cualquier espacio descuidado, se podría decir que nuestras sociedades parecen emular este carácter salvaje y tropical de nuestro entorno natural.

A pesar de estos desafíos, existimos soñadores que creemos posible aportar algo mejor, y a través de nuestros productos entregar nuestro mejor esfuerzo. Es así que nos lanzamos al emprendimiento, pero hacerlo en América Latina es como iniciar un juego en modo "leyenda", tal como se describe en el mundo de los videojuegos.

Emprender aquí no solo implica superar los retos técnicos y comerciales habituales—gestión del negocio, finanzas, marketing, resiliencia—sino también enfrentar un entorno hostil lleno de desafíos inesperados. Los gobiernos pueden incrementar los impuestos de forma repentina y la inseguridad en las calles es una constante amenaza que te pueden quitar lo generado en un pestañeo. A esto se suma una crisis económica perpetua que se traduce en temporadas de ventas bajas y una lucha constante por cada cliente.

Además de lo señalado anteriormente, debemos también tener la astucia y sabiduría para identificar estafas o “modelos de distribución” donde el emprendedor es en el mejor de los casos, el último beneficiado. Este es un fenómeno lamentablemente común y que ha proliferado entre los emprendedores, así como hay muchas personas generando productos excelentes y luchando por venderlos, también hay quienes se quieren buscan aprovecharse de los esfuerzos de otros.

Uno de los modelos comunes es el que te plantean a continuación y que describo como pasos a paso para que otros emprendedores puedan identificarlo a tiempo: Uno de estos modelos comunes funciona así:

  1. Te contactan en redes sociales con la promesa de vender tus productos.
  2. Organizan una reunión, ya sea presencial o virtual, donde te describen su “impresionante” red de distribución y grandes clientes, a menudo sin proporcionar referencias concretas.
  3. Te ofrecen encargarse de la publicidad de tus productos en redes sociales para impulsar tus ventas, permitiéndote concentrarte solo en la producción.
  4. Para acceder a estos "beneficios", debes pagar una membresía anual, además de una comisión por la distribución de los productos. Incluso redactan un contrato para asegurar el cumplimiento.

Hasta aquí este modelo no se diferencia quizás de otros similares, luego de realizar el pago de forma oportuna, es cuando la realidad se manifiesta, los supuestos puntos de venta que disponen son insuficientes y no son ni por asomo la cantidad que indicaron en la entrevista, no disponen de una fuerza de ventas preparada o muchas veces ni siquiera disponen de personal de ventas, la mayoría de los productos entregados para distribución terminan olvidados en un almacén sin llegar al consumidor final. Si tienes suerte, recibirás algunos pagos iniciales con el dinero de la membresía que pagaste o de otros emprendedores engañados. De lo contrario, podrían incumplir los pagos y ni siquiera responder a tus llamadas o correos electrónicos. Cuando pides de regreso tus productos y el dinero de la membresía, no hay devoluciones de ninguno de los dos y ya que es un contrato por cantidades pequeñas lo más probable es que ni siquiera exista un proceso legal.

A lo largo de mi trayectoria, he caído en una de estas estafas y he evitado otras tantas. La lección es siempre verificar la información de la supuesta red de distribución, Si notas un mayor interés en el pago de la membresía que en la distribución de los productos, probablemente su único interés sea la membresía, dejando la venta de los productos en un segundo plano o totalmente abandonada.

Las ventas son una parte esencial para el emprendedor, mi recomendación es no dejarlo en manos de personas que ni siquiera conocen tu producto y no pueden transmitir los mismos valores con los que fue diseñado y elaborado.


Autor
Ximena Benavides
Emprendedora y fundadora de MoralesCocoa, repostera aficionada y apasionada de los buenos libros.

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